Lopera Bike

domingo, 15 de abril de 2018

VI Día del Club - CC Lopera Bike



Esta mañana 26 socios del CC Lopera Bike, hemos celebrado nuestro día del club, como anualmente hacemos desde nuestra constitución en 2012.

De esta manera, en una mañana que amaneció nublada y algo fresca, para la fecha del año en la que nos encontramos, todos los socios participantes, a las 9:30 am nos citamos en los jardines del cuartel de la Guardia Civil, para dar comienzo a la ruta planificada.

Previamente, nos fuimos al castillo, para realizarnos la foto de grupo, pues hace tiempo no nos juntamos un número de socios tan amplio. Allí con ayuda de Moises inmortalizamos el evento, como de costumbre en la puerta falsa del Castillo de Lopera.

Foto de grupo en el Castillo de Lopera

Acto seguido, iniciamos la ruta, que nos llevaría por la carretera de Cañete, hasta el cruce de los ochos, para seguir hasta Villa del Río por el francés. Tramo en el que se produjo el pinchazo de Jr, que no pudimos arreglar debido a que no había recamaras de 26" ( las 29" se han implantado del todo), parando en varias ocasiones para inflar la rueda, hasta que José Caro nos proporcionó una recámara de 26, aprovechando el paso por Villa del Río. 

Cruzando el puente del salao

Mientras solventábamos la avería, el grupo hizo un tour por las calles de Villa del Río, al termino del cual ya todos juntos reemprendimos la marcha por la vega hasta Marmolejo. Aquí Paco Medina, que está TOP, estiró el grupo y puso una marcha de bombero total hasta el puente de la autovía donde nos reagrupamos.



Iniciamos el tramo final hasta Lopera, y por la trocha, un malentendido causa un choque entre Pepe Luis y Bartolo, con la caída de ambos y la rotura del gusanillo de la bici de Pepe. De nuevo parada para reparar y en breve reinicio de la marcha por la antigua nacional,  en un grupo bien estirado, hasta llegar de nuevo al punto de partida, donde nos reagrupamos.

Avería de Pepe Luis

Vuelta por las calles de Lopera, a fin de lucir publicidad, pues hay que agradecer la colaboración de nuestros patrocinadores, con destino al Batachá donde poníamos punto final a la ruta e iniciamos la parte lúdica de nuestro día del club.

Empezamos con los primeros refrigerios, cuando el "presi" nos sorprende con unos regalos para los 3 primeros clasificados en la clasificación de participación en rutas oficiales, Pedro Chueco, José Quero y Antonio Bruna.

Ganadores participación rutas oficiales

Buen ambiente, buenas tapas y cerveza fresquita, salvo para los junior, off course, que se tradujo en que el tiempo pasara voraz, aunque para algunos, le pillaron el gusto al lugar y mientras escribo estas líneas siguen dándole a la lengua.

En resumen, como de costumbre, bonita jornada, con una buena participación y que esperamos repetir el año que viene.

sábado, 14 de abril de 2018

XIV Guzman el Bueno Lopera Bike



El año que viene hacemos la "Guzman". Con estas palabras, entre Paco, Elu y yo, realizadas un 13 de Mayo de 2.107, volviendo de terminar nuestra primera 101 de La Legión en Ronda ( Paco y Yo), y la tercera para Elu, se iniciaba nuestra primera participación en esta la que sería la XIV edición de  la Guzman el Bueno.

A esto que Lolo, que ya la había hecho por 3 ocasiones, como buen cordobés que es, aunque sea un carretero, se une a la tercia, y un poco mas tarde un culipardo de los buenos como es Juanjo, se anima a participar también. 

Así que tras un otoño lluvioso y necesario, en el que el rodillo ha sido el protagonista, nos presentamos a esta Guzman, con una cortita preparación ( salvo Paco y Juanjo que van sobraos), pero la cual creemos suficiente para realizar la prueba de una manera aceptable.

Quedamos a las 7 am en el Batacha para irnos en dos coches. Paco y Juanjo se retrasan. No llueve, de  momento. Veinte minutos tarde aparecen los mákinas y partimos hacia Cordoba. Por El Carpio las primeras gotas de agua se hacen notar en el parabrisas, y lo que vemos a los lejos, por la sierra, no hace mas que confirmar que nos vamos a mojar.

Llegamos a la salida de la prueba, y ya notamos el ambiente ciclista por todos lados. Buscamos aparcamiento, y como llueve, tenemos que prepararnos dentro de los coches. Previamente descargamos las bicis. 



Coincidimos en el aparcamiento con unos vecinos de Andujar. Son las 8:30 am, y decimos irnos para el cajón de salida, una hora antes del inicio. Pasamos por el camión de Orbea, preparando la bici para el Pro Alberto Losada, uno de los favoritos para ganar la prueba. Nos colocamos y poco a poco van llegando ciclistas tras nosotros. Finalmente estamos a mitad de pelotón en la salida, no está mal.

La espera de una hora hasta la salida, se hace larga, mas con la leve llovizna que cae, y la sensación  de frío por la brisa. 

Son las 9:25 am cuando pasa a nuestro lado Alberto Losada, dirección a la cabeza del grupo para tomas la salida.

A las 9:30 am en punto, dio comienzo la prueba, cruzando la ciudad anfitriona, en busca del canal  del Guadalmellato dirección a Alcolea. Nos sorprendió en este inicio, como los participantes apretaban buscando posiciones delanteras, motivo por el que metro a metro íbamos perdiendo posiciones dentro del pelotón.



Dejamos la ciudad y nos adentramos en los primeros tramos de tierra, donde el barro empezó a ser el protagonista, dejando imágenes de ciclistas rebozados en el color naranja del barro predominante. Llegamos a las inmediaciones de Alcolea, donde empieza la vuelta hacia Córdoba por el camino de la Alcaidía, igualmente rebosante de charcos y barro, y en el que dejamos de ser chicanes móviles y empezamos a adelantar participantes por primera vez.

Cruzamos la urbanización, y nos adentramos en el GR para dar comienzo la subida al Muriano, parando para pis ( error ) antes de comenzar la ascensión. Al reincorporarnos, sorpresa, sorpresa, el paso por la finca privada no está disponible y el recorrido sigue el GR, dándonos de bruces con un enorme tapón de ciclistas en una subida revirada y muy técnica, que obviamente hicimos en procesión y andando. Tras mas de 40 minutos, pudimos sortear el tapón, y llegar hasta el avituallamiento previo a la Ctra N-432. Aquí perdimos de vista a Juanjo para el resto de la ruta.  Así que Paco, Elu, Lolo y Bruna tras limpiarnos lo que pudimos, pues el barro estaba presente en manos, botes, gafas, etc, y reponer un poco los bidones buscamos el siguiente objetivo, el ARRASTRACULOS.

Tras un par de kilómetros por la N-432, giramos a la izquierda para dar comienzo el mítico arrastraculos. Afortunadamente no había tapón y pudimos subirlo los 4 sin poner pie a tierra, pese a que Lolo en un principio pensaba hacerlo a pie, pero al final se unió a nosotros y lo subimos en bici. Pocos espectadores por el mal tiempo que hacía, pero era de agradecer los ánimos que daban a todos los participantes.



Nos paramos en la rotonda de entrada al Muriano, a fin de intentar localizar a Juanjo sin éxito, por lo que continuamos la ruta, entrando en la base militar y bajando al arroyo de las Minillas, bien señalizado por la organización, principalmente las curvas peligrosas, y donde hubo muchos percances mecánicos de participantes. Como todo lo que se baja hay que subirlo, pues ahora tocaba subir. Paco puso la reductora y se escapó en una subida no muy larga pero en la que se empezaban a ver los primeros participantes a pie. Tras la subida del arroyo, iniciamos el tramo de las carretas, que también tiene unos cuantos repechos interesantes, con vistas al embalse de Guadanuño y Ovejo, llegando a otro avituallamiento y puesto de reparación mecánica, el cual era aprovechado por todos los participantes para engrasar las maltrechas y ruidosas cadenas, que el agua y el barro nos había provocado. Todos a reponer fuerzas en unos avituallamientos que en nuestra opinión estaban muy bien, y en los que especialmente nos encantó los pastelistas de cidra. Hummm que buenos. Mientras, Elu solventó un problemita mecánico de su bicicleta.



Reanudamos la marcha, en un tramo principalmente de asfalto y en subida, que nos conduciría hasta el parque periurbano de Los Villares, y en el que aprovechamos para adelantar a muchos participantes. Paco como iba sobrado, pues tirando delante, junto con un vecino de Bujalance con el que compartió la subida. En Los Villares cogemos el GR-48, que es un carrusel rompepiernas, y donde en una de las bajadas me llevé un susto al meter la rueda delantera en barro por no entorpecer a un participante que me iba a adelantar, aunque afortunadamente solventé sin caída.

Ahora empezaba un tramo bastante divertido, y que discurría por unos parajes preciosos, que el agua caída en lo que llevamos de año, ha dejado espectacular, y que nos llevaría hasta el Arroyo Bejarano, tras una larga bajada, y el tramo de Trasierra, con una vereda que nos encantó a los cuatro, divertida y sinuosa, previa parada breve en un avituallamiento.



Llevaríamos unos 90 km, cuando en mi opinión empezó lo mas duro, quizás consecuencia de una  primera parte de la prueba, con lluvia, frío y barro, que nos hicieron llegar con las piernas maltrechas, o también porque esta parte del pantano de la Jarosa, con repechos en los que no solo había que tener piernas, si no también una buena cabeza, pues prácticamente casi todos los participantes que iban con nosotros iban a pie en estos tramos. Aquí Paco y yo nos adelantamos un poco de Lolo y Elu, empalmando con la bajada de la Canchuela, algo técnica y abrupta, que te deja los brazos molidos. Ya casi al final de la misma, observo a lo lejos a Paco parado, yendo a buscar a un participante que estaba en el suelo. Al parecer cayó delante suya, y se dio un buen golpe, aunque afortunadamente nos indicó que estaba bien. Continuamos y paramos en el último avituallamiento tras la Cachuela donde esperamos a Elu y Lolo. 



Ya todos juntos iniciamos los últimos kilómetros, por el canal del Guadalmellato, pasando por Medina Azahara, charlando, disfrutando y buscando la meta. Divisábamos ya la meta cuando tras salir de un camino para incorporarnos a la primera calle a trescientos metros de la meta, Paco toca un bordillo, se desequilibra  y yo que iba detrás, me tira a las amapolas, con la mala suerte de golpearme el muslo con el bordillo. La primera del año, que se le va a hacer, chapa y pintura, que no ensombreció nuestra Guzman, y nuestra entrada a meta los cuatro juntos tras 7 horas y 34 minutos de prueba.



Medallas al cuello, felicitaciones, Juanjo esperándonos con unas cervecitas con limón, y que tomamos con buen gusto, ya que había llegado una hora antes el mákina. Ya todos juntos nos fuimos a los coches, quitamos botas, cascos y demás artilugios, macutos a la espalda y en busca de las duchas. Un 10 para la organización en este aspecto. El servicio de duchas estuvo genial, bien organizado, por turnos, agua caliente y sin restricción. En fin enhorabuena. Tras las duchas tocaba comer, y lo mismo, muy bien organizado, comida muy rica, en especial causó furor los macarrones, que llevaban atún, y que a Elu que no le gusta el atún, le encantaron. 

Tras comer, nos fuimos a montar las bicis en los coches. Como Elu y yo tardábamos, Paco, Juanjo y Lolo se fueron a grabar las medallas, personalizándolas con nuestro nombre y tiempo empleado, todo un detalle. Finalmente, con todo preparado partimos hacia Lopera, dejando atrás una nueva experiencia, en esta prueba, que nos ha causado una muy buena impresión, tanto por la organización, como por el recorrido, así como los bellos parajes de la sierra cordobesa. Tan solo un "pero", y es el error cometido con las tallas de las equipaciones por parte de la organización o del proveedor y que esperemos puedan solucionar.




Esperamos vernos el año que viene de nuevo, y que se animen mas socios de nuestro club a participar. 









domingo, 5 de noviembre de 2017

Crónica Ruta Castillo Almodovar-San Jerónimo-Asuan


Al final de la ruta de la semana pasada, en lo mejor de la misma, es decir la cervecita en el Batachá, nuestro compañero Lolo nos propuso como última ruta de carretera de la temporada, hacer un tour por su y mi Córdoba natal. Dicho y hecho, nos preparó una buena ruta con perfil incluido tipo Tour de France, que nos llevaría desde Córdoba, hasta Almodovar y la sierra cordobesa.


Ojalá hubiésemos anulado la ruta por la lluvia, pero desafortunadamente esto no ocurrió, y tal y como acordamos, a las 7 am nos dimos cita en el cuartel, con un incidente en mi portabicis de última hora, que con ayuda de Diego pudimos subsanar. Así que con mas niebla que frío, partimos dirección a Córdoba donde llegamos al recinto del Arenal cerca de las 8 am, totalmente vacío. Preparamos monturas y equipo, y a las 8:10 de la mañana, los 11 participantes iniciamos la ruta, en primer lugar recogiendo en el Hotel Hesperia a Pedro, amigo de Lolo que gentilmente nos acompañaría en la ruta, y que fue el artífice del diseño de la misma. Ya somos doce.


El primer tramo nos llevaría hasta Almodovar del Río, por la carretera de Guadalcazar, en muy buen estado, con poco tráfico y un continuo tobogán, que hizo fraccionarse la grupo en varios grupitos, hasta divisar el fastuoso Castillo de Almodovar, donde algunos pararon para inmortalizar la imagen.


El tramo de entrada a la localidad de Almodovar lo hicimos en grupo, que duró lo que empezó la ascensión al Castillo, bordeando Almodovar, y con un tramo final de cemento, que culminaba en las puertas del mismo Castillo. Lástima que no estaba abierto ( abren a las 11 am), porque el aspecto exterior es simplemente espectacular. Foto de grupo y fotos individuales, para enseguida iniciar la bajada, con atención a la valla del final, que con Lolo despatarrado simulando haberse estampado en la misma, Pepe asustado por caer en la broma, y Bartolo que no saca las calas y que No de broma se cae.


A continuación, en mi opinión el tramo mas feo, por la A-431 dirección Villarubia, tramo pestoso en leve ascensión, con bastante tráfico, y donde se iba a un buen ritmo, por las señales que mis piernas me mandaban. Por detrás nos quedamos cortados Pepe y yo, que tras los primeros semáforos en rojo, alcanzamos al grupo, para continuamente ir perdiéndolo y alcanzándolo continuamente, hasta llegar al desvío de Medina Azahara, donde tras quitarnos cortavientos y hacer un pis iniciamos lo duro de la etapa, previo debate de donde desayunar, que finalmente posponemos hasta finalizar la subida.


Empezamos la ascensión a San Jerónimo, la cual comienza en la misma Medina Azahara ( Madinat al Zahara ). El grupo iba dinamitado desde el inicio, pues conforme terminaban de hacer pis iniciaban la ascensión, aunque como siempre, José Antonio, Pepe y Antonio Jr en la cabeza, acompañados en esta ocasión por Pedro. Mi opinión de la subida puede ser subjetiva, pues no tenía piernas desde el inicio de la ruta, pero por los comentarios de los compañeros de ruta, la subida es preciosa, pero agarra bastante y hay que usar desarrollo para la misma. Nos reagrupamos en la gasolinera de trassierra, donde íbamos llegando tras la subidita. Pero lo mejor es que aún no había  acabado.


Tras reagruparnos de nuevo, cogemos la carretera trassierra, continuando en ascensión, para de nuevo encontrarnos un tobogán de subes y bajas, con cuidado en las bajadas al estar la carretera muy húmeda por las lluvias. De nuevo grupitos y mis piernas pidiéndome clemencia, por mas que le metía geles y azúcares. Lastima de olvidarse el magnesio. Paramos en el cruce de Las Hermitas, donde nos hacemos unas fotitos, y donde el hambre aprieta y aún no hemos desayunado. Decidimos llegar a Asuan y allí desayunar. Pero previamente hay que llegar allí y cool no, subir unas cuentecitas. La sierra con la lluvia tenía un buen aspecto, muchos ciclistas, incluso MTB que vimos subiendo la cuesta El Reventón. Sinceramente tengo que volver, pero en mejores condiciones, pues no estaba disfrutando.


Llegamos a Asuan, y sorpresa, no hay tostadas, pero si un supermercado. Todos a hacer la compra, la mayoría dulces y refrescos, excepto Pepe Casado, que acertó y se hizo un pedazo de bocadillo de mortadela con aceitunas. Hummmm. Nos quedaba subir un poquito hasta el Muriano, pero debido a la hora, y que algunos íbamos bastantes cascados, decidimos bajarnos por el Brillante directamente y recortar unos 8-9 km a la ruta. Así que tras comer, bajada por el brillante, con cuidado por la humedad de la carretera y por "tórtolas". Cruzamos Córdoba, con mucho mas tráfico que cuando iniciamos la ruta, despidiéndonos de Pedro, y parando en la rivera para hacernos una foto con la Mezquita de fondo.



Tras la foto, nos vamos en busca de los coches, aunque  nos saboteara Bartolo en el recorrido y casi nos llevara al Guadalquivir. Pero finalmente llegamos, en un maremannum de coches, pues estaba el mercadillo de Cordoba. Finalmente una ruta de 82 km con 1.100 metros de desnivel acumulado, preciosa, y destacado el Castillo de Almodovar, así como la sierra cordobesa. Tras montar las mákinas, de vuelta a Lopera, donde por la hora, solo Bartolo, Pepe, Benitín, Jr y yo, nos paramos para tomar al menos una cervecita, tras una ruta que hay que repetir.






domingo, 29 de octubre de 2017

Crónica Ruta "Mil Pueblos Jaeneros"



Como lamentablemente sigue sin llover, no nos queda otra que seguir con la bici de carretera, así que esta mañana hemos realizado una ruta bautizada por Pepe como la ruta de los "Mil Pueblos", porque la misma nos ha levado por varias localidades jienenses. 



Con una excelente participación, de 15 socios del club, con trompetas y tambores por la vuelta de Paco Medina, y sin sorpresas por el cambio horario, a las 8:10 am, iniciamos la ruta dirección a Porcuna, con una temperatura fresca, que algunos les ha hecho ponerse la equipación de invierno, aunque a la vuelta les pesara. Mucho tráfico en el tramo hasta Porcuna, y subida por la cuesta "La Galga", evitando la carretera Nacional, con un fuerte dolor de cabeza de un servidor, que gracias al paracetamol que gentilmente me dieran en la gasolinera de Repsol, pude continuar con la ruta. 



Seguidamente iniciamos el tramo mas feo de la ruta, que transita por la nacional desde Porcuna hasta el cruce de Villardonpardo, afortunadamente con poco tráfico, pero con unos arcenes sucios y con constantes grietas, aunque afortunadamente sin sustos. Lamentar una situación similar de unos compañeros sevillanos, a los que por unas carreteras de esa provincia, un ciclista ha sufrido un accidente provocado por el mal estado de la carretera,  noticia que hemos tenido por medio de Facebook. Desde aquí denunciamos el pésimo estado que en general presentan hoy en día la mayoría de nuestras carreteras.

Lugar del accidente

Dejamos por fin la nacional, y buscamos la localidad de Villardonpardo, en un tramo pestoso de subes y bajas, con los junior dando caña y dinamitando el grupo, y juntándonos todos en la entrada del pueblo, donde tras discutir si variar la ruta o no, decidimos continuar la ruta programada, previa foto de grupo en la imagen de la Virgen de la Cabeza.



Tras la foto, continuamos la ruta con la vista puesta en Escañuela, y de nuevo el grupo se disemina en diferentes grupitos, hasta llegar a Escañuela, donde nos volvemos a reagrupar, y donde los Antonios ( Pedrosa y Moscoso) deciden ir a Arjona por la carretera del Berrueco. El resto, seguimos hasta Arjona por la carretera indicada, buscando el punto de avituallamiento en el kiosco del paseo, donde degustamos tostadas con jamón, cafés y coca-colas de rigor.



Tras reponer fuerzas, bajamos hasta Andujar a una velocidad trepidante, con el aire a favor, y de nuevo bastante tráfico, y tras cruzar la población ya por carreteras mas tranquilas, pasar por El Sotillo , dirigirnos hasta Marmolejo, donde al inicio de la subida Pepe y los junior suben a su velocidad y el resto a la que podemos. En Marmolejo nos deja Antonio Pedrosa, que decide ir por el pantano del Yeguas. El resto nos agrupamos en el polígono para iniciar el tramo final de la etapa. En primer lugar nos espera la subida hasta la general vieja, con los Torres en cabeza, y con Antonio Gutierrez con problemas en su pierna. El tramo de la general vieja hasta el cruce, con Bartolo a la cabeza de pelotón, se realiza a un buen ritmo y velocidad, pese a llevar las piernas ya algo pesadas.



En las viñas nos reagrupamos, y realizamos la llegada a Lopera en grupo, para poner fin a la ruta tras 91 km y 1.118 metros de desnivel. Ahora toca el rato de cervecita y charla en el Batachá, deseado desde el inicio de la ruta.

Comentar que este miércoles vamos a realizar una ruta a las 8 am, a las colas del pantano del yeguas.

Recordar que quedan pocos días para pagar los 10 eur de la cuota de asociado de 2018 y para indicar si alguien quiere equitación o complementos oficiales.

domingo, 22 de octubre de 2017

Crónica Castillo de Santa Catalina



Esta mañana hemos realizado una nueva ruta, inédita hasta el momento en nuestro club, pero no por ello menos deseada, que consistía en ir a nuestra capital de provincia y subir al Castillo de Santa Catalina. Buscando la mayor seguridad de todos nosotros y por ello intentando evitar la carretera nacional A-306, decidimos partir desde Villanueva de La Reina, y de este modo llegar por medio de la antigua N-323 con apenas tráfico a la capital del Santo Reino.



De esta manera, 14 socios de nuestro club, con alguna baja de última hora, partimos en coche a las 7:45 am dirección a Villanueva de la Reina, donde tras aparcar los vehículos y preparar cuerpo y montura, dimos inicio la ruta sobre las 8:45 am, con un poco de humedad y fresco, que pronto desaparecería al menos momentáneamente, al iniciar al ascenso a Espeluy, en un pelotón estirado, con diferentes tertulias mañaneras entre todos nosotros. Si apenas darnos cuenta, llegamos a Mengibar, donde los semáforos nos hacen a Diego y mi, descolgarnos del grupo, y adivinar la dirección a seguir para enlazar con la N-323, la cual conseguimos sin mayor problema. 



Ya inmersos en la N-323, nos cruzábamos con bastantes ciclistas, y percibimos por los desarrollos que llevábamos y la diferencia de velocidad con los compañeros que nos cruzábamos, que la carretera picaba hacia arriba, aunque visualmente parecía llana. Justo pillamos al grupo cuando realizaban una parada para hacer pis en una "área de descanso" para mayores de 18 años, ya abandonada. Tras el pis en el que Benitín tardó algo mas de lo habitual, reemprendimos la marcha, con una carretera en mal estado, con muchas grietas y regajos, que hacían que la marcha fuera muy brusca, y pasando por el complejo Juleca, y posteriormente por el centro penitenciario, al que alguno se dirigía por error.



Ya divisábamos cerca Jaén, el Castillo y su sierra, cuando pasamos por la antigua fábrica de Embutidos Molina, quién la a visto y quién la ve. Actualmente una instalación fantasma y derruida. Enseguida llegamos al  nuevo polígono industrial y la ciudad del automóvil, para entrar a Jaén por el bulevar. Se notaba que Jaén está de feria, porque apenas había vehículos ni peatones, y eso que ya eran las 10:30 am aproximadamente. Cruzamos el Gran Eje, donde a Elu y a mi, nos vienen nuestros recuerdos estudiantiles, narrando los nombres de las mejores tascas con aperitivos de la zona, para llegar a la Agencia Tributaria, y por indicaciones de Bartolo enfilar la Calle Antonio de Lara sin anestesia. Trescientos metros de cuesta a una media del 13%, que nos pusieron las piernas calentitas y las pulsaciones a 200, para llegar a la rotonda de la circunvalación donde nos reagrupamos y nos quitamos manguitos y cortavientos tras el sofocón del cuestón.



Una vez todos preparados, iniciamos la ascensión al Castillo, por un primer tramo de la carretera de circunvalación que no los tomamos con tranquilidad y donde los nenes ( José Antonio y Antonio) nos dejan mas tirados que una colilla ( aunque la veteranía es un grado, ya lo veréis ). De pronto nos encontramos con el cruce hacia el Castillo y el Neveral, y nos sorprende un primer tramo largo, con un porcentaje importante que alguno como Luis iba a reventar el manillar de apretar. Llegamos a otro cruce para el Neveral y El Parador. Dudamos, cuando los nenes bajan del Neveral y nos indican que es por la derecha dirección Parador, ya que ellos se han equivocado ( aquí vemos la veteranía y el error de los noveles por no preguntar). Así que cogemos el camino del Parador y de nuevo los nenes nos dejan tirados, cuando de pronto oímos las voces de nuestro compañero Antonio Pedrosa, que estaba en la entrada del Parador animándonos. Curvón a derechas y vemos un arco de entrada espectacular, a Antonio Pedrosa con su movil preparado para inmortalizar la llegada, y lo peor, una rampa final de pica pica, co o colofón final. Fuimos llegando al castillo, nos hicimos fotos por todos lados, incluida la de grupo, y decidimos iniciar la bajada para desayunar en Jaén.



Tras iniciar el camino de vuelta y parar en diferentes semáforos, decidimos desayunar en las 100 Tapas, local situado en el bulevar, donde Bartolo se encontró por sorpresa con su sobrina, y donde tras poner patas arriba a los trabajadores con 14 tíos hambrientos, degustamos finalmente unas buenas tostadas con jamón, excepto los nenes que se tomaron un sabroso donuts casero. Previamente Benitín había decidido volverse a Lopera junto con Antonio Pedrosa por la nacional.



Tras reponer fuerzas, reemprendemos la marcha con alegría, poniendo ritmo de bombero hasta Las Infantas, donde realizamos una parada de pis y reagrupamiento, para enseguida continuar con la ruta y el mismo ritmo, ya cerca de Mengibar, a la cual llegamos y cruzamos, debatiendo si era un Simca 1000 u otro tipo de coche, el que se nos puso al lado del semáforo, con mas ruido que potencia. Subida de Mengibar, donde los Jr, Antonio Torres y yo, nos escapamos del pelotón, reintegrándonos en él en Santa Emilia, donde a la salida realizamos otro reagrupamiento. A la reincorporación tras los Jrs que de nuevo nos dejaron tirados, formamos un grupito, que el tramo hasta Espeluy y posteriormente hasta la meta final en Villanueva, fue como un final de etapa, con constantes ataques de Elu, Bartolo y Fernando, a los que siempre respondía Luis, pese a avisarle sus piernas de que estaba en la reserva, y que aunque nos es lo mejor para finalizar una ruta, fue bastante divertido.



Por fin llegamos a la meta tras 95 km y mas de 1.000 metros de desnivel, y cada cual a sus vehículos a montar las bicis y volver en coche hasta Lopera, en esta ocasión sin parada en el Batacha pues llegamos a Lopera pasadas las 14 horas. En resumen, una inédita ruta, que personalmente me ha gustado, sobre todo la subida al Castillo y sus espectaculares vistas, aunque el tramo de la N-323 no está muy bien que digamos, aunque es perfectamente ciclable por ahora.












domingo, 15 de octubre de 2017

Cronica Ruta Puente del Villar



La última vez que hicimos esta ruta fue el 20 de Julio de 2.014, y tras finalizar hoy la misma, mis piernas responden al porqué hemos tardado tanto en volver a realizarla. 

Son las 8 am, y pocos socios nos encontramos en el cuartel para iniciar la ruta oficial, en concreto seis, mas los compañeros que se disponen a realizar una ruta alternativa. El puente del Pilar, las comidas campestres, las fiestas del sábado noche y algún aficionado a la caza, pueden ser los culpables de la baja participación.



Pasaban diez minutos de las 8, cuando los 6 integrantes iniciamos la ruta, dirigiéndonos a los Cortijos Santiago por una carretera recientemente asfaltada y en perfectas condiciones para la práctica del ciclismo. Iniciamos la primera subida de la mañana, hasta San José, con las piernas frías, cuando oigo la voz inconfundible de Benitín, que se incorporaba al grupo, así que ya éramos 7. Como no podía ser de otra manera llegó tarde por pararse a inflar las ruedas. Entre el despuntar de la mañana, llegamos a la carretera de Arjona-Porcuna, para acometer otra nueva subida hasta Arjona, la cual realizamos todos en grupo a un ritmo en el que nadie se descolgara. En Arjona nos deshacemos de los cortavientos, y ponemos el objetivo en Escañuela, a la que llegamos tras una ligera subida y posterior bajada, que nos dejaría en esta localidad. 



A partir de aquí, si ya no lo era, empezaba una buena montaña rusa en carretera. Salimos de Escañuela, y enfilamos la subida hasta Villardonpardo, donde Jr se escapa en cabeza, con Benitín y yo siguiéndolo a distancia, para reagruparnos todos en la entrada del pueblo. Cruzamos en grupo, cuando Juan Ramirez nos llama. Otro dormilón, que en esta ocasión venia por la Nacional, y que vendría en nuestra búsqueda. Nos desviamos dirección Torredonjimento, con una bajada pronunciada hasta el puente del Villar, el cual da nombre a esta ruta, para inmediatamente iniciar una bonita y serpenteante subida por la JV-2335, en la que Jr y Antonio Torres se escapan del grupo, y que nos dejaría en el Parque San Juan, donde nos reagrupamos y nos hicimos foto de grupo como hace 3 años.



Tras la foto, buscamos lugar para desayunar, e inevitablemente nos fuimos a uno frente al mercadillo,  al Paseo de la Estación, donde Juan Ramirez se incorpora al grupo, con la rueda pinchada, y donde rápidamente degustamos unas tostadas con jamón, que se está convirtiendo en el desayuno oficial del club. Ya teníamos mas de 40 km y casi 900 metros de desnivel en las piernas.



Tras reponer fuerzas, cruzamos la ciudad toxiriana, para ir en busca de la JV-2121 y la Ermita de la Consolación. La primera rampa de subida a la ermita, dinamita mis piernas, frías y duras tras el parón. Madre mía, me quedo el último, aunque  poco a poco voy cogiendo ritmo y llegando hasta los compañeros. Pero es que este tramo hasta Lendinez  es exigente y todo un sube baja de manual. Hasta con tanta exigencia nos da tiempo a observar a Diego y a mi, un olivar completamente pajizo por esta maldita sequía ( su dueño ya tiene la aceituna cogida, que lástima). Por fin llegamos a la bajada de Lendinez, donde de nuevo Pepe nos indica otro olivar con un pésimo aspecto, en esta ocasión "quemado" toda la linde que pegaba a un rastrojo quemado. 



En Lendinez nos reagrupamos, y como somos masocas, pues a ritmo de bombero hasta Higuera de Calatrava tras un tractor. Las piernas ya me enviaban SOS y bengalas de fogueo, mas después de la etapa del Jueves de Los Villares-La Pandera ( casi 3.000 metros de desnivel en 4 días ). Todos juntos, en fila de a uno y a buen ritmo, con Diego a la cabeza ( parecíamos hasta un equipo de verdad ), vamos en búsqueda de las última dificultad  de entidad de la ruta, que  no es otra que la subida a Porcuna. Cuando empiezan las primeras rampas antes del cruce, el grupo se dinamita y cada cual sube como puede o como sus piernas se lo permiten, hasta llegar al Silo donde nos esperamos y reagrupamos.



Ya solo queda "bajar" hasta Lopera. Iniciamos la misma por la Nacional, y a Jr y a mí, que bajamos mas despacio, se nos escapa el grupo, que una vez metidos ya en la carretera de Lopera es imposible de contactar con él. Así que los últimos kilómetros los hacemos soltando piernas, lo que aprovecha Jr para luchar por el KOM de la entrada a Lopera ( se queda 2º a 2"), lugar donde el grupo nos estaba esperando. Todos juntos vamos a por la cervecita, donde nos encontramos con los compañeros que habían realzado otra ruta, para todos juntos tomar unas fresquitas cervezas en al Batacha, y ver pasar a nuestros compañeros de Villa del Río, que venían de realizar su ruta a Martos.



Y así, terminamos esta exigente ruta, con 87 km y 1.500 metros de desnivel acumulado. 

Recordar que el próximo domingo, vamos a realizar una ruta inédita en nuestro club, subir al Castillo de Santa Catalina, iniciando la ruta desde Villanueva de la Reina. Ya informaremos de los horarios.

También recordar que este mes hay que pagar la cota de asociados de 10 eur.